¿Qué es la dorsalgia o dolor dorsal?

14 diciembre, 2020
dorsalgia o dolor dorsal

La dorsalgia o dolor dorsal es el conjunto de sensaciones dolorosas que aparecen en la zona media de la espalda. Este tipo de dolor es mucho menos frecuente que la cervicalgia o lumbalgia. A menudo tiene un origen visceral y puede avisarnos de enfermedades importantes, así que es muy importante identificar sus síntomas. Vamos a ver en qué consiste la dorsalgia, sus tipos, causas y tratamiento.

¿Qué es la dorsalgia y a cuánta gente afecta?

La dorsalgia o dolor dorsal es una sensación dolorosa que afecta a la zona media de la espalda, entre la región cervical y la lumbar. Es frecuente que este dolor aparezca asociado a molestias en otras zonas, por ejemplo, que se extienda a las zonas cervical o lumbar o incluso el tórax.

La dorsalgia puede aparecer de forma repentina o progresiva, y podemos distinguir entre 3 tipos según su duración:

  • Aguda (menos de 6 semanas).
  • Subaguda (entre 6 semanas y 3 meses).
  • Crónica (más de 3 meses).

La dorsalgia es mucho menos frecuente que otros tipos de dolor de espalda, puesto que los problemas dorsales mecánicos no suelen generar dolor. Si lo hacen, suele ser leve, unilateral y de pocos días de duración. 

Cuando la dorsalgia aparece de manera repentina y persistente, es importante saber que en muchos casos es un dolor referido, esto es, una manifestación de enfermedades de origen orgánico o visceral. Por eso, ante la duda, es importante acudir al médico de familia ante la aparición de dorsalgias.

También cabe mencionar que el dolor dorsal es bastante frecuente durante la infancia (entre un 7 y un 9 % de los niños en edad escolar lo sufren). A menudo, esto se debe a problemas con la estructura de la espalda, como la escoliosis y la cifosis.

Anatomía de la zona dorsal

Para entender por qué puede producirse el dolor dorsal, debemos conocer cuáles son las estructuras anatómicas de esta zona y cuál es su función:

  • La columna vertebral dorsal: está formada por un total de 12 huesos apilados unos encima de otros, llamados vértebras torácicas. Tienen una función de movilidad, sostén y protección de la médula espinal.
  • La curva torácica: en la zona dorsal, la columna vertebral se arquea formando la curva torácica. Si está curva está alterada, puede causar dolores dorsales crónicos.
  • Los discos invertebrales: son una estructuras amortiguadoras que se encuentran entre las vértebras dorsales y facilitan la movilidad de la columna.
  • El canal medular: es el conducto vertical por el que pasa la médula espinal, un gran cordón nervioso del que nacen los nervios encargados de transmitir sus impulsos por todo el cuerpo.
  • Los ligamentos: son las estructuras encargadas de unir las vértebras dorsales entre sí.
  • Los grupos musculares: hay varios grupos musculares importantes que se encargan de proteger la columna dorsal, como el romboides mayor y menor y la musculatura profunda que está bajo ellos. 

¿Qué tipos de dorsalgia hay y qué síntomas tienen?

Podemos distinguir 5 grandes tipos de dorsalgias:

  • Dolor dorsal mecánico interescapular o benigno: se localiza entre las escápulas de forma difusa y a menudo va acompañado de pinchazos, hormigueos o quemazón. Aumenta con el movimiento y disminuye con el reposo. Sus desencadenantes están relacionados con el trabajo, el estrés, las malas posturas o incluso los cambios emocionales.
  • Dolor dorsal bajo o dorsolumbalgia: es un dolor persistente, que aparece de forma progresiva y que se debe a degeneraciones óseas de la columna, por lo que se puede identificar con una radiografía.
  • Dolor dorsal de origen radicular: es un dolor originado por lesiones de los nervios de origen dorsal.
  • Dolor dorsal inflamatorio: es un tipo de dolor que no disminuye con el reposo e incluso puede empeorar durante la noche. Puede ir acompañado de fiebre, trastornos del sueño, ansiedad o depresión. Ante este tipo de dolor suele ser necesario realizar pruebas médicas para descartar patologías más graves.
  • Dolor dorsal de origen orgánico: algunas enfermedades pueden dar lugar a dolores en la zona dorsal. Ante un dolor dorsal que no tenga un origen claro, que no se ajuste a los tipos anteriores, que cause dificultades para flexionar o extender al columna o que vaya acompañado de otros síntomas, es necesario acudir lo antes posible a la consulta del médico.

¿Cuáles son las principales causas de la dorsalgia?

  • Las distensiones o estiramientos excesivos de los músculos, los ligamentos y las articulaciones de la zona.
  • El desgaste de los discos intervertebrales, que se produce cuando se va perdiendo la elasticidad de los discos.
  • La osteoporosis o pérdida progresiva de masa ósea, que es más frecuente en personas mayores y puede dar lugar a fracturas en la columna y otras zonas del cuerpo.
  • Las enfermedades de origen visceral, por ejemplo, los problemas cardiacos, vasculares, pulmonares, digestivos y renales.

¿Cómo podemos prevenir las dorsalgias?

Estas sencillas pautas nos ayudarán a prevenir las dorsalgias y mantener sana nuestra espalda:

  • Escoger sillas con respaldo recto y mantener una posición erguida. Hay que evitar sentarse al borde de la silla y pasar mucho tiempo con las piernas cruzadas.
  • No cargar ni transportar peso con la espalda flexionada; en su lugar, debemos agacharnos flexionando las rodillas y con la espalda recta.
  • Intentar dormir de lado y con las piernas ligeramente dobladas para mantener relajada la curvatura normal de la columna.
  • Mantener unos buenos hábitos de alimentación y ejercicio físico para prevenir la aparición de enfermedades relacionadas con el dolor dorsal.


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